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May

johan fernandes de fenestrosa, el “Valido”

   Escrito por: villalaco.net   en Personalidades

Juan Fernández de Henestrosa, tal cual se transcribe su nombre al castellano actual, era Señor de Villalaco en 1352 según consta en el Libro Becerro de las Behetrías.

henestrosa[1]

Escudo de Hinestrosa (Burgos) y del linaje de los Henestrosa

 

Documentar la biografía de Juan Fernández de Henestrosa no ha sido tarea fácil a causa de los avatares históricos que más adelante veremos. Por otro lado aprovecho la ocasión para comentar hechos históricos de su tiempo y los personajes que los protagonizaron y que aunque no tuvieron lugar en Villalaco, al final terminaron por afectar debido a la mayor o menor relación que con Villalaco tuvieron.

Las fuentes han sido el Libro Becerro de las Behetrías, los Documentos del Monasterio de Santa Clara de Astudillo, “Nobleza de Andalucía” de G. Argote de Molina, “El destino de la nobleza Petrista” de Margarita Cabrera y “Ensayo histórico-biológico sobre D. Pedro I de Castilla y Dª María de Padilla” de Cesar Fernández-Ruiz.

Indagando en estas fuentes he podido esclarecer el origen del linaje de los Henestrosa, del cual Juan Fernández de Henestrosa es el que más alto cargo ocupó y cuyos apellidos han perdurado hasta nuestros días.

El origen del apellido Henestrosa proviene del lugar de “Fenestrosa”, hoy Hinestrosa, pueblo de la provincia de Burgos, a pocos kilómetros de Villalaco y a dos antes de llegar a Castrojeriz.

Este pueblo, cuyos orígenes se pueden remontar al año 850, momento en que se repueblan estas tierras, da nombre a este linaje cuando Nuño Diaz, hijo ilegítimo de Diego López de Haro ( -,1124), VIII Señor y Soberano de Vizcaya, casa con una descendiente de los Ansurez (antiguos condes de Monzón), en Hinestrosa, de donde  éste y sus descendientes toman el apellido.

Digamos pues que con Nuño Diaz de Fenestrosa comienza un linaje que perdura actualmente, afincados en otras tierras hoy en día, y continuado por los linajes de los marqueses de Casa Henestrosa, los condes de Casa Henestrosa y los Fernández de Henestrosa entre otros.

Sucesores de Nuño Diaz (Martín Ruiz, Ruy Martínez y Pedro Ruiz de Hinestrosa) participaron en la conquista de Baeza y Sevilla a principios del siglo XIII, motivo por el que son favorecidos por el Rey Fernando III el Santo como merced por los servicios prestados.

Más adelante ya en el siglo XIV, otro descendiente de Nuño Diaz, llamado  Gutier González de Fenestrosa fue padre de Ferrand Gutierrez de Fenestrosa. Éste último casó con doña Estevanía (Estefanía). Sabemos que Ferrand Gutierrez ya estaba muerto en 1335 y Estevania en 1334.

Tuvieron Solar en Fenestrosa (Hinestrosa) donde existió una casa fuerte. Quizás ya existiera allí el llamado Torreón de Hinestrosa,  monumento histórico desde 1949, hoy un palomar.

Torreón medieval. Moumento histórico. Hinestrosa

Torreón medieval. Moumento histórico. Hinestrosa

 

La casa fuerte que tenían en Hinestrosa pasó por herencia a Juan Fernández de Henestrosa de su padre Ferrand Gutierrez de Fenestrosa.

Existen 4 Documentos, 3 en el Archivo Histórico Nacional y uno en el Archivo del Monasterio de Santa Clara de Astudillo referentes al litigio por la herencia de Ferrand Gutierrez de Fenestrosa y su mujer dona Estevania, entre Juan Fernandez de Henestrosa y su hermana y cuñado, Maria Gonzalez y Juan García de Padilla, padres de María de Padilla. Tras el compromiso para el arreglo de la herencia, se nombran varios fiadores que realicen la partición para evitar querellas y litigios. La escritura de partición se firma en Hinestrosa el 11 de Febrero de 1336. Interviene Goter Gonzalez de Fenestrosa, hermano de doña Estevania. Por esta partición, se señalan las propiedades que ostentaban en diversos pueblos y la casa fuerte de Henestrosa que pasa a Juan Fernandez de Henestrosa.

He podido leer en una de las fuentes consultadas que era hijo único, pero en el Libro Becerro de las Behetrías se describe la behetría de Pedrosa (hoy Pedrosa del Príncipe) de la siguiente manera:

“ Este logar es de behetría e es de johan fernandes de henestrosa e de martin gonzales su hermano”

Es decir, vemos que tenía un hermano, y además, un poco más adelante, se dice en el mismo libro que Juan Fernández de Henestrosa era “natural” de Pedrosa o lo que es lo mismo, que ostentaba su señorío.

Juan Fernández de Henestrosa se había formado en la corte de Alfonso XI. El primer testimonio documental referido a él data de 1340, momento en que Alfonso XI, en atención a sus buenos servicios, le hizo mereced, por juro de heredad, de las martiniegas de varios lugares pertenecientes a la merindad burgalesa de Castrojeriz.

Villalaco perteneció desde siempre a la Merindad de Castrojeriz. Vemos a través de este fondo documental cómo Juan Fernández de la Henestrosa pudo llegar a ostentar el señorío de Vilalaco en 1340, primeramente como Divisero, es decir señor de Behetría de Linaje.

Podemos leer también en el Libro Becerro de las Behetrías, que Juan Fernández de Henestrosa, en el momento que se escribe este libro en 1352, figura como Divisero en Villaverde, Señor de Behetria en Villalaco, Melgar de Yuso y Pedrosa, y Solariego en Hinestrosa.

Además de su hermano Martín González, tuvo tres hermanas: Sancha Gutierrez, Abadesa del monasterio de Santa Clara de Reinosa, Juana Fernández de Henestrosa, monja en el monasterio de Santa Clara de Tordesillas y que fue la primera abadesa del monasterio de Santa Clara de Astudillo y María González.

María Gonzalez casó con Juan García de Padilla y fueron padres de una dama que con anterioridad a 1351 se la conoce como María Díaz y que en 1352 pasa a la historia como María de Padilla.

Es aquí el momento de relacionar las vidas de Juan Fernández de Henestrosa y de María de Padilla, su sobrina, ambos actores estelares en los acontecimientos del reinado del rey Pedro I de castilla, llamado por unos El Cruel y por otros El Justiciero.

No puedo dejar de referirme a Juan Fernández de Henestrosa sin referirme a María de Padilla y a  los hechos históricos comprendidos entre 1350 y 1369, principio y final del reinado de Pedro I. Y también los del reinado de su fratricida hermano, Enrique II de Trastámara, tras la guerra civil sucedida en Castilla entre ambos y que termina con la muerte de Pedro I a manos de su hermano Enrique en 1369.

Y es que estos episodios históricos de los amores y desamores de Pedro I han sido durante siglos largamente difundidos y leídos, siendo fuente de leyendas románticas sobre todo a partir del siglo XIX. La vida sentimental de Pedro I constituye uno de los capítulos más complejos de nuestra historia medieval.

Los Padilla, era una familia que en esa primera mitad del siglo XIV ostentaban un rango noble y, poseían heredad y propiedades en diversos pueblos cercanos, como en Vallejera, Cordovilla y Matanza. También tenían heredad en Villalaco. Todavía conservamos el término de “La Emparedada”, que hace referencia al apodo como se conocía en Astudillo a María de Padilla, por su auto-reclusión en una de las cámaras del convento de Santa Clara de Astudillo, que todavía se conserva. También consta en el archivo de este monasterio que compró una heredad en Villalaco. Todos los bienes que María de Padilla obtuvo, bien comprándolos, bien recibidos en heredad o bien cedidos por sus familiares, los cedió en patrocinio del convento que fundó en Astudillo. Entre ellos los terrenos en los que se edificó el convento, que parecen provenir de su abuela Estevanía de Hinestrosa.

Término de "La Emparedada". Villalaco

Término de "La Emparedada". Villalaco

 

convento de Santa Clara de Astudillo

Convento de Santa Clara de Astudillo

Según Pedro López de Ayala (hábil propagandista de la facción rival a don Pedro), en su “Crónica del Rey don Pedro” , dice de Juan Fernández de Henestrosa, que acabaría por detentar el poder. En su crónica aparece siempre como hombre de guerra, que respetaba la palabra dada, y a quien Pedro I confiaba delicadas misiones diplomáticas, y también algunas menos diplomáticas como la de prender a la reina doña Blanca tras su matrimonio con Pedro. López de Ayala hace una noble recomendación de Juan Fernánde de Henestrosa y asegura en su Crónica

 ” que era buen Cavallero, é cuerdo, é mesurado”.

Por la documentación publicada sabemos que el 14 de Junio de 1352 el rey lo ratifica como merino de Frómista, cuando ya era alcalde de fijosdalgo, título que mantiene aún en marzo de 1354.

Fue notable su papel en la sombra, como inspirador del rey y como protector de numerosos cargos de la corte.

Pedro era legítimo heredero de su padre el rey Alfonso XI, muerto por peste negra en 1350. Este rey, haciendo gala como su padre el rey Alfonso X El Sabio, de quien se decía que era más grande su incontinencia que su sabiduría por tener más hijos fuera del matrimonio que en él, también fue muy prolífico. Tuvo dos hijos legítimos con María de Portugal y 10 ilegítimos con Leonor Núñez de Guzmán, de los cuales Pedro mató a tres: a los infantes Fadrique, Juan Alfonso y Pedro Alfonso. Además de matar salvajemente y después de torturar a la madre de estos, Leonor Núñez de Guzman.

La guerra civil entre Pedro y sus hermanastros, además del enfrentamiento dinástico entre hermanos, tuvo fundamentalmente un carácter político, por la rebelión de los nobles castellanos a los que Pedro recortó sus aspiraciones tributarias y económicas. Estas aspiraciones tributarias pretendían convertir en señoríos las behetrías, viéndose estos derechos de behetría heredados desde la Alta Edad Media por los concejos y menestrales,  disminuidos sus ingresos debido al descenso demográfico sucedido a causa de la gran mortalidad producida por la peste negra.

Pedro I de Castilla fue víctima de las desmedidas e insanas ambiciones de su hermanastro Enrique y de una nobleza que, apoyándose en el injusto trato que dio a doña Blanca, se enfrentó a una política social que mermaba de manera notable sus privilegios en beneficio de los menestrales.

Todo esto entremezclado con la Guerra de los 100 Años entre Francia e Inglaterra, ya que , en el marco de la guerra civil, se buscaron los apoyos de estas naciones por ambas partes.

Pedro I, de la ya antigua dinastía de reyes castellanos de los Borgoña, buscó el apoyo de los ingleses, de donde provenía esta dinastía, mientras que sus hermanastros, los Trastámara, buscaron el apoyo de los franceses y del rey de Aragón, que resultó decisivo en los últimos momentos de esta guerra civil.

Pedro I, también tuvo por aliados a moros y judíos, por lo que esto fue también motivo de controversia en el marco de estos enfrentamientos.

No dudó por ello Pedro en pasar a cuchillo a todos los nobles que tomaron partido por su hermano Enrique, y fueron muchos.

En medio de estas contiendas y sobre todo del importantísimo impacto demográfico que tuvo la Peste Negra justo en este reinado, donde al menos un tercio de la población murió de peste en muy pocos años, es donde situamos los amoríos de María de Padilla con Pedro.

En 1352 un levantamiento de Enrique, que se había fortificado en Gijón, hace a Pedro subir con su ejército a Asturias.

Todo parece indicar que tras el fallecimiento en edad temprana de los padres de María de Padilla, ésta se cría en casa de Isabel de Meneses, mujer de Juan Alfonso de Alburquerque.

Por entonces, Juan Alfonso de Alburquerque era el brazo derecho del rey Pedro, siendo Canciller Mayor de Castilla.

En el verano de 1352, tras sofocar Pedro la rebelión de Enrique en Asturias, Juan Fernández de Henestrosa,  de acuerdo con Juan Alfonso de Alburquerque, presentó al monarca a su sobrina María de Padilla, por entonces con 16 ó 18 años, con vistas sin duda de conseguir el favor real a través de su sobrina.

La llevó Juan Alfonso de Alburquerque, a petición de Juan Fernández de Henestrosa, a Sahagún, en el convento benedictino de San Facundo, buscando el agrado del rey.

Cuenta Pedro López de Ayala en su crónica:

 “ca sabed que era doña María muy fermosa, e de buen entendimiento, e pequeña de cuerpo”,  y también dice de ella:

“la cual era la mas apuesta doncella que por entonces se hallaba en el mundo”

Allí, como si de un flechazo se tratara, Pedro queda cautivado por María de Padilla y será, en un ir y venir continuo de amores y desamores, su gran amor, y ello a pesar de sus matrimonios posteriores con Blanca de Borbón primero y Juana de Castro después.

Al año siguiente, en 1353, María da a luz a su primera hija, año además en el que Pedro se casa en Valladolid con Blanca de Borbón, sobrina del rey de Francia e hija del duque de Borbón.

Este matrimonio ya estaba pactado por entonces por Juan Alfonso de Alburquerque buscando alianzas y compromisos políticos con el rey francés. Lo hizo en connivencia con María de Portugal, la reina madre, pero no cuenta con el beneplácito de Pedro. A los tres días de la boda, Pedro abandona a su esposa al conocer, según justifica, que ésta ha mantenido amoríos durante el viaje desde Francia a Valladolid, con don Fadrique de Trastámara, hermanastro de Pedro y gemelo de Enrique, y que la dote pactada con los franceses no puede ser pagada.

Alburquerque, promotor del enlace y sus visicitudes, pierde el valimiento del rey, pasándose al poco, al bando contrario al de Pedro.

Esto lleva un cambio total en las influencias cortesanas, encumbrándose a partir de este momento un nuevo grupo de personas a cuya cabeza está Juan Fernández de Henestrosa y los Padilla, parientes de la concubina regia o “barragana”, como se decía en esa época, María de Padilla.

Juan Fernández de Henestrosa será a partir de este momento el hombre de confianza del rey y pasa a conocerse como “El Valido”. A partir de 1353 Juan Fernández de Henestrosa figura como Privado del rey, y a finales de ese año, recibe el oficio de Camarero Real.

Por otro lado los Padilla ocupan importantes cargos en la corte de don Pedro. Diego, hermano de María de Padilla, ocupa el cargo de Maestre de Calatrava, y Juan García de Vallejera, hermano bastardo, Comendador de Castilla y Maestre de Santiago.

Juan Fernández de Henestrosa estuvo casado primeramente con Maria de Haro. Tuvieron, al menos que se conozcan, tres hijos: Ruy Gutierrez de Henestrosa, María de Henestrosa y Mayor Fernández, monja esta última. Ruy Gutierrez de Henestrosa fue su único heredero. Todo esto lo declara Leonor López de Córdoba en su memoria autobiográfica como veremos más adelante.

María de Henestrosa, casada con Garcilaso Carrillo, muerto ya su padre Juan Fernández de Henestrosa, y en el año 1359, no tuvo reparos en caer también en la alcoba de Pedro I. Tuvo un hijo con él, Fernando, a quien su padre hizo señor de Niebla, pero debió morir en la niñez. Garcilaso Carrillo, marido de María de Hinestrosa, no dudó por ello en pasarse al bando contrario.

Sabemos que Juan Fernández de Henestrosa también estuvo casado con Sancha Gonzalez, de la que tenemos noticias por el codicilio otorgado en 1366 en el que el abad de Cardeña es Testamentario.

Juan Fernández de Henestrosa aparece en 1355 confirmado en los privilegios rodados, como Mayordomo Mayor, y además era Canciller Mayor del Sello de la Puridad, cargo éste último que en aquellos momentos representaba el de mayor influencia y poder en la corte del rey Pedro.

En 1356 estalla la guerra entre Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón, que apoya la causa de los Trastámaras frente al rey Pedro.

La crónica de Pedro López de Ayala nos relata con detalle la participación, o por lo menos estuvo presente, de Juan Fernández de Henestrosa en el asesinato del infante Juan, hijo del rey de Aragón y de  la reina consorte de Aragón, Leonor de Castilla y Portugal, hermana esta última del rey Alfonso XI de Castilla. Por tanto Juan era primo de Pedro I.

Aconteció en Bilbao en 1358:

” Y un ballestero que dezian Juan Diente, dio al infante con la maza en la cabeza un gran golpe y llegaron los otros ballesteros de maza e hirieronlo, y el infante herido como estaba, aun no caia en tierra, y fuose sin sentido ninguno contra do estaba Juan Fernandez de Henestrosa, camarero mayor del Rey, que estaba en la camara. Y Juan Fernandez cuando lo vio, saco su espada que tenia ante si, y dixo alla, alla. Y unos de los ballestros del Rey, que dezia Gonzalo Recio, torno ale dar al infante don Juan con la maza en la cabeza, entonces cayo en tierra muerto”

Tenía 18 años.

En 1359 Pedro I ordena a Juan Fernandez de Henestrosa el apresamiento de su tía, la reina consorte de Aragón, y de la mujer del recientemente asesinado Juan, cuando se encontraban ambas en Roa. Leonor de Castilla y Portugal es llevada al castillo de Castrojeriz, del que era alcalde Juan Fernandez de Henestrosa, donde queda presa. Al poco Pedro ordena su asesinato. Más tarde ordena el envenenamiento de la mujer del infante Juan. Un sepulcro, no hace mucho descubierto en la Iglesia de Nuestra Señora del Manzano de Castrojeriz, es atribuido supuestamente a la reina Leonor de Castilla y Portugal.

Reina Leonor de Castilla y Portugal (Colegiata Castrojeriz)

Reina Leonor de Castilla y Portugal (Colegiata Castrojeriz)

Castillo de castojeriz, cabeza de la merindad a la que perteneció Villalaco

Castillo de Castojeriz, cabeza de la merindad a la que perteneció Villalaco

Estos sucesos no merecieron elogio entre la nobleza castellana, si no todo lo contrario, por lo que Enrique de Trastámara, sus hermanos y parte de la nobleza castellana, se unen por ello a la lucha del rey aragonés contra el rey castellano.

El 22 de Septiembre de 1359, en el ámbito de las escaramuzas de esta guerra entre el rey Pedro de Castilla y el rey Pedro IV de Aragón, se libra la batalla de Araviana, en las proximidades del Moncayo, Soria, donde se produce un violento combate.

En la lucha muere Juan Fernández de Henestrosa.

La ayuda que habían pedido los castellanos a varios nobles con sus tropas, no llega a tiempo y al llegar, la lucha había comenzado, y la ven transcurrir desde un otero y se dice que no participaron “ por cuanto querian mal a Juan Fernandez de Henestrosa” .

Este fallecimiento produce un gran pesar en el rey Pedro I. Los restos de Juan Fernández de Henestrosa son sepultados en el monasterio de San Torcuato de Hinestrosa, en la capilla de San Salvador, que era patronato de los miembros de su linaje.

He encontrado una interesante documentación relativa a este monasterio benedictino y a la Capilla de San Salvador.

Se ignora el momento de la fundación del monasterio de San Torcuato de Hinestrosa, pero su origen se puede señalar entorno al siglo X ó principios del XI, en el que pequeños cenobios se instalaron por estas tierras, como el de San Miguel de Valbuena de Pisuerga, que sirvieron de asentamiento de población en los primeros momentos de la Repoblación. Entre los interesantes documentos encontrados, resulta que Assur Ansurez, descendiente de los condes de Monzón y “familiar” de Pedro Ansurez, fundador y repoblador de Valladolid, junto su mujer, diez familiares, entre ellos Pedro Ansurez y todos los vecinos de Hinestrosa, confirman la unión del Monasterio de San Torcado de Henestrosa al de Cardeña, el uno de Agosto de 1076.

En el año 1150, una Bula del Papa Eugenio III por la cual hace inmediata a la Silla Apostólica el monasterio de San Pedro de Cardeña, juntamente con sus filiaciones, aparece este monasterio citado en la bula, y dice así:

“…San Torquati de Fenestrosa cum pertinentis suis.”

Más tarde, en 1218, el Abad de Cardeña don Miguel Segundo “abrió la puerta a que Capellanes Seglares sirviesen el Curato”, pasando a Monasterio Parroquial, pero se reservaron los monjes por propia la Capilla y nave de San Salvador. de modo que “ni en ella ni en el arco se pudiese abrir sepultura sin licencia del Abad o Prior de Henestrosa, y esto en caso que el que pretendiese sepultura, había de probar descendencia de Assur Ansurez y de los de su parentela. Juan Fernandez de Henestrosa, como descendiente por hembra de Assur Ansurez, y señores de Henestrosa, por que su Baronía descendía de la Casa de Haro, determinó renovar el antiguo Patronato en la Capilla de San Salvador, y la eligió para poner en ella su sepulcro y el de sus descendientes”.

El 30 de Mayo de 1356, Juan Fernandez de Henestrosa concedió al Monasterio de San Torcaz algunas heredades, viñas, y ganado, y mil maravedis de la moneda usual de diez dineros cada maravedi. En 1358 hizo donación al mismo Priorato de ochenta obradas de heredad, y trescientos maravedis, que el rey don Alfonso XI le había dado en las Martinegas de los Lugares de Pedrosa, Villaquiran, Villodre, Villalaco, San Cebrian y Villaverde. Esta donación fue confirmada posteriormente por los reyes de Castilla Juan I, Enrique III y Juan II, por lo que no hubo represión contra esta donación al monasterio, tras la muerte de Pedro I.

En el mismo relato se dice que Juan Fernandez de Henestrosa dejó tres hijas, doña María, grande bienhechora del Monasterio, doña Mayor, que pretendió volver a hacerse dueña de las Martiengas que había largado su padre a esta Casa, y la tercera, cuyo nombre se ignora, tiene su sepulcro en la Capilla de San Salvador. Su cuerpo está entero y aún tiene cabellos en la cabeza, según la crónica de Francisco de Berganza del año 1719.

A mediados del siglo XVII, un tal Juan Tomás Fernández de Henestrosa, Caballero del Hábito de Calatrava, señor de Turollote y primer Marqués de Peñaflor, probó su  descendencia de Juan Fernández de Henestrosa y renovó la  memoria de sus antepasados y se obligó a pagar cada año 25 ducados y a reparar la Capilla de San Salvador, por escritura otorgada el 14 de Abril de 1667.

De este momento data la reconstrucción de la Capilla  que hoy a duras penas se puede observar y, también en este siglo XVII, se reconstruye la iglesia sobre la anterior fábrica, aprovechando parte de los muros del siglo XIII y XIV que todavía se pueden ver. Se conserva de aquel tiempo la puerta de entrada a la iglesia y el arco gótico de acceso a la capilla que pudo ser ésta la de San Salvador, lugar de enterramiento de los Ansurez y de Juan Fernández de Henestrosa y  sus familiares. La iglesia fue reconstruida quizá por ruina de la anterior o por haberse quedado pequeña, convirtiéndose entonces en la fábrica actual de la Iglesia Parroquial de Hinestrosa (Burgos).

La última noticia que he encontrado data de 1709, año en el que Joseph Ladrón, Abad de Cardeña y natural de Castrojeriz, se retira al Priorato de Hinestrosa debido a la parálisis que sufrió en una pierna tras una enfermedad, para no servir de molestia en Cardeña. No sabemos si este Priorato se mantuvo hasta la Desamortización del año 1835. Se puede seguir su pista y quizás se conserve documentación en el Archico Parroquial o en el Archivo histórico Nacional.

san torcuato hinestrosa

Iglesia Parroquial de San Torcuato. Hinestrosa

 

Pórtico gótico de la capilla de los Henestrosa

Pórtico gótico de la capilla de los Henestrosa

Tras la muerte de Juan Fernandez de Henestrosa, su hijo Ruy Gutiérrez de Henestrosa  hereda todos los bienes y propiedades de su padre, entre ellas las heredades en Villalaco y el resto de Señoríos.

María de Padilla fallece en los Alcázares de Sevilla en 1361, víctima de peste según unos y de una dolencia anterior, según Pedro López de Ayala.  Contaba entre 25 y 26 años.

Sus restos, por voluntad de ella, son trasladados y enterrados en el panteón que hoy vacio todavía se conserva en el monasterio de Santa Clara de Astudillo. En este recinto monacal además del convento, se había construido un palacio mudéjar para residencia del rey Pedro y María de Padilla. Hoy, primorosamente restaurado y convertido en museo, este palacio es exponente de la arquitectura civil mudéjar en Palencia.

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Palacio de Pedro I de Castilla en el convento de Santa Clara de Astudillo

 

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Panteón de María de Padilla en el convento de Santa Clara de Astudillo

Ese mismo año fallece también Blanca de Borbón, según algunos, envenenada por su esposo.

Pedro I lloró mucho el fallecimiento de María de Padilla porque, en definitiva, fue su único y permanente amor. Tantola lloró que un año después, en las Cortes celebradas en Sevilla en 1362, declaró solemnement ante los nobles, que su primera y única esposa había sido doña María de Padilla. Parece ser que con anterioridad a su matrimonio con Blanca de Borbón se había casado en secreto con María de Padilla, o así lo declararon algunos testigos.

Al arzobispo de Toledo le parecieron buenas estas razones, declarando nulos los otros dos matrimonios con Blanca de Borbón y Juana de Castro. Las Cortes de Sevilla declaran a María de Padilla reina y legitiman su descendencia, con lo que Pedro encarga trasladar su cuerpo desde Astudillo a la Cripta de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, hecho que no ocurre hasta 1376 cuando terminan las obras de acondicionamiento de esta Capilla, y donde hoy todavía reposan.

Las hijas de Pedro I y María de Padilla, Constanza e Isabel  casaron respectivamente con los hijos del  inglés duque de Lancaster. Constanza tuvo por hija a Catalina de Lancaster, que casó con Enrique III de Trastámara, nieto de Enrique II.  Catalina de Lancaster y Enrique III fueron abuelos de Isabel La Católica.

De este modo, este enlace puso fin al conflicto dinástico entre los descendientes de Pedro I y Enrique II de Trastámara, afianzándose la Casa de Trastámara, y estableciendo la paz entre Inglaterra y Castilla.

Además de las cuatro mujeres con quien Pedro tuvo relaciones y descendencia (María de Padilla, Blanca de Borbón, Juana de Castro y María de Henestrosa), también las tuvo con Teresa Ayala e Isabel de Sandoval, con las que también tuvo descendencia. Según parece, dejó el monarca además algunos otros hijos naturales, cuyos nombres no han llegado hasta nosotros.

Tras la muerte de María de Padilla y Juan Fernández de Henestrosa, la guerra civil continúa en Castilla, siendo el hombre fuerte del rey Pedro a partir de ese momento don Martín López de Córdoba. Éste acuerda en casamiento en 1369 a su hija Leonor López de Córdoba con el hijo de Juan Fernández de Henestrosa, Ruy Gutiérrez de Henestrosa. De este modo queda unido, a través de un vínculo matrimonial, su compromiso político junto al rey legítimo, al ocupar el cargo de Camarero Mayor, anteriormente  ocupado por Juan Fernández de Henestrosa, y que con tan alto prestigio lo había ostentado. Este acuerdo de matrimonio de Leonor López de Córdoba, cuando ésta contaba tan solo con 7 años, está motivado por el deseo de entroncar dos familias fieles a la causa petrista en un momento clave de la guerra civil en Castilla.

En 1369, y tras el fratricidio de Pedro a manos de su hermanastro Enrique en Montiel, termina la guerra civil en Castilla con una nueva dinastía, la de los Trastámara. Contaba Pedro con 35 años.

Enrique persigue a todos los nobles y cuantos habían apoyado al rey Pedro. Confisca todos sus bienes, destruye documentos que les favorecían, a unos manda a prisión  y a otros cortó la cabeza, como a Martín López de Córdoba.

Es por esto que poca documentación nos ha llegado sobre Juan Fernández de Henestrosa.

Las heredades, señoríos y propiedades de Ruy Gutiérrez de Henestrosa son también confiscados, entre ellos los que tenía en Villalaco y en la merindad de Castrojeriz.

Enrique II de Trastámara manda a prisión a Ruy Gutiérrez de Henestrosa y a  Leonor López de Córdoba junto a todos sus familiares, falleciendo estos últimos en prisión debido a la dureza de la reclusión y la represión a la que fueron sometidos.

Ruy Gutiérrez de Henestrosa y Leonor López de Córdoba sobreviven los 10 años de duro cautiverio hasta que fallece Enrique II. Se casan estando en cautividad entre 1374 y 1376. Recuperan después de salir de prisión su estatus económico y se establecen en Córdoba, pero nunca más recuperaron su patrimonio en estas tierras castellanas de Burgos y Palencia, perdiéndose a partir de entonces la relación de los Henestrosa con sus orígenes, hasta el siglo XVII en el que el Marqués de Peñaflor prueba su descendencia de Juan Fernández de Henestrosa y reconstruye la Capilla, como dijimos anteriormente.

No sabemos si Enrique II, tras confiscar los bienes de los Henestrosa, quiso favorecer a los descendientes de su hermano gemelo Fadrique, asesinado por el rey Pedro I. Fadrique, que fue Maestre de la Orden de Santiago, y sus descendientes los Enríquez, ostentaron poder con la dignidad de Almirantes de Castilla durante los siglos siguientes.

Si hubiese sido así, quizá las heredades de los Henestrosa en Villalaco hubiesen pasado a manos de los Enríquez y así más tarde en las de Blanca Enríquez de Acuña, pero esto será motivo de otro capítulo.

En cuanto a los restos del rey Pedro I, tras su muerte épica a manos de Enrique II, éste le manda cortar la cabeza y es enviada a Sevilla, bastión del poder del rey Pedro, para forzar su rendición. Su cuerpo, sujeto entre tablas, se cuelga del castillo de Montiel.

A continuación sus restos son enterrados allí mismo, pero su tumba estuvo abandonada y solitaria, por lo que  a los pocos años, se trasladan a la iglesia de Santiago de Puebla de Alcocer. La nieta de Pedro, Constanza, priora del aristocrático y distinguido monasterio de Santo Domingo del Real en Madrid, trasladó sus restos en 1460 a este convento. Allí son enterrados en la capilla del altar mayor, pero a lo largo de los siglos pasa a tener varios lugares de enterramiento dentro de esta iglesia, hasta que por ruina del convento, demolición y derribo, fueron salvados en última instancia en 1869, para ser llevados al Museo Arqueológico Nacional.

Estatua orante de Pedro I

Estatua orante de Pedro I

A solicitud del Ayuntamiento de Sevilla, en 1876 los restos fueron llevados a la capital hispalense en una caja, pero llegan como si de una caja de patatas se tratara, según las crónicas.

Son inhumados en la Cripta de la Capilla Real de la Catedral de Sevilla, donde hoy reposan, digna y finalmente, al lado de su gran amada María de Padilla.

craneos pedro I y maria de padilla

Cráneos de Pedro I (izq.) y de María de Padilla (der.)

APENDICE:
Del texto anterior podrá ver el lector que en 1352 el señorío Villalaco no estaba ostentado por algún noble más o menos conocido o con mayor o menor relieve, como es el caso de otros pueblos. Juan Fernández de Henestrosa era en aquel entonces, después del Rey, el hombre con más poder en la corte. Diríamos hoy que un Primer Ministro.
Por otro lado, la legitimación como reina en las Cortes de Sevilla de María de Padilla y la posterior unión de los linajes del rey Pedro y Enrique II en Juan II de Castilla, padre de Isabel La Católica, hacen de María de Padilla y de Juan Fernández de Henestrosa antepasados de los Reyes de España.
 
En Castrojeriz nació doña Constanza, segunda hija de Pedro y María de Padilla.
Para los aficionados al arte y la historia, tienen ya una ruta cercana muy intensa y llena de monumentos: Astudillo, Pedrosa del Príncipe, Hinestrosa y Castrojeriz.

6 comentarios

Fernando Sánchez
 1 

Estoy muy interesado en el tema de la sepultura de la reina Leonor de Castilla en la colegiata de Castrojeriz, y quisiera saber si usted mismo ha sacado la foto del sepulcro, ya que estuve este verano visitando la colegiata y me dijeron que el sepulcro de la reina no era mostrado al público.

Si dispone usted de información o de documentación sobre la sepultura de esta reina le agradecería que me lo comunicase, y si le interesa yo le proporcionaré algunos datos que poseo.

agosto 17th, 2010 at 13:21 pm
Chuso Bofer
 2 

Espléndido artículo; sólo matizar que la sepultura de Juan Fernández creía que se encontraba en las Claras de Astudillo, no en Hinestrosa. Es un episodio memorable de la Historia de Castilla, aunque en Pedrosa sólo se le recuerde con una placa azul en una calle.

septiembre 28th, 2010 at 14:27 pm
Beatriz Pedrosa
 3 

Buenos días. Mi nombre es Beatriz Pedrosa y he encontrado esta página buscando información, un poco por casualidad. Estoy realizando una investigación acerca del origen del apellido Fernández de Pedrosa y su arraigo en andalucía, en primer lugar en Úbeda-Baeza y en otros lugares, más tarde. Como comprobará, Johan Fernandez de Pedrosa, su hijo Juan Sanchez, Ferrant Martinez y Rodrigo, hijos a su vez de Garci Gonzalez de Pedrosa, también aparecen en el Becerro de la Behetrias como naturales de Pedrosa. Me pregunto si usted ha lo largo de sus investigaciones habrá “tropezado” tal vez en alguna ocasión con estos Fernández de Pedrosa, quizá emparentados o relacionados de alguna forma con los Fernandez de Henestrosa y pueda proporcionarme algún tipo de información. Le quedaría muy agradecida y pongo a su disposición la información que tengo -que no es mucha-por si pudiera ser de su interés.
Agradeciendo su atención, quedo a la espera de sus noticias.
Un saludo. Beatriz

abril 27th, 2011 at 10:53 am
mariana
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esto es para nuestro Alcalde Rauimundo

Animo!! seguiras siendo Alcalde por tu buen hacer y saber estar.
ya sabemos que no llueve a gusto de todos, pero en este caso llueve a gusto de la mayoria. no soy nacidaen Villalaco, pero me siento como si lo fuera, gracias

noviembre 15th, 2011 at 16:34 pm
Dalã Calon
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“Tenho muito respeito e carinho por toda esta História, guardo com respeito a figura de Doña María de Padilla e não concordo com a decadência a qual foi ligado o nome desta dama magnífica nos dias de hoje no Brasil. Isto se dá a ignorância de um povo imberbe na religiosidade cega e desenfreada, alimentando um mito que o teatro criou e é de péssimo gosto. Faço aqui reverência a este espaço e ao documentário qual expõe com veemência os factos memoráveis.

noviembre 7th, 2012 at 23:24 pm
Juan Pablo Dominguez (de San Cebrián)
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De Pedrosa fueron vecinos los Ruiz de San Cebrian ( Juan Ruiz de San Cebrian, Pedro, Sancho ) uno de ellos, Fernando, casado con Isabel de Padilla… Hay alguna relacion familiar ?
En la Iglesia de san Juan en Castrogeriz hay una inscripción sobre una obra pía ( donación para dorar un retablo) de esta señora

abril 5th, 2014 at 23:08 pm

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