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Aguamanil

   Escrito por: villalaco.net   en Iglesia

Dentro de la Sacristía y situada frente a la dieciochesca Cajonería de nogal, se encuentra la Pila para el Lavatorio o Aguamanil.

Realizada en piedra completamente mediante sillares esculpidos, es de estilo clásico romano. Se puede fechar entre finales del siglo XVIII y principios del XIX, época en que se construye la Sacristía que hoy conocemos. Se engloba dentro de lo que se conoce como arte neoclásico. El término neoclasicismo surgió en el siglo XVIII para denominar de forma peyorativa al movimiento estético que venía a reflejar en las artes los principios intelectuales de la Ilustración que desde mediados del siglo XVIII, se venía produciendo en la filosofía y que consecuentemente se había transmitido a todos los ámbitos de la cultura. Este estilo neoclásico es una vuelta a la racionalidad del mundo grecorromano.

Aguamanil es una palabra derivada del latín (aqua-manus) y significa “jarra con la que se derramaba el agua en las manos de los invitados a comer en una casa. Este acto se hacía antes y después de cada comida. El complemento era una palangana o jofaina que era el recipiente que recibía el agua derramada”.

En la parte superior de este conjunto de nuestra Sacristía llamado Aguamanil, se encuentra el depósito para el agua y en su parte inferior la pila que lo recoge. Mediante un grifo en el depósito, el agua caía a la pila. Tanto la pila como el depósito tienen forma avenerada o de concha, aludiendo a la simbología acuática de la venera o vieira, concha marina que es símbolo del Camino de Santiago.

Tenía una utilidad litúrgica consistente en el lavatorio de manos del sacerdote tras las ceremonias eucarísticas para eliminar restos eucarísticos y para deslavar el corporal (paño de lino que sirve para apoyar el cáliz y patena) y el purificador (paño de lino que sirve para eliminar restos eucarísticos del cáliz), eliminando con el agua que caía sobre la pila, los restos eucarísticos del corporal y del purificador.

El agua residual se vertía mediante una gárgola que comunicaba la pila, atravesando el muro que sujeta el aguamanil, con el cementerio, pues esta agua debía verterse en tierra bendecida. Hoy está en desuso pero en su tiempo fue un elemento litúrgico que servía además para realzar la ornamentación artística de las Sacristías junto con las cajonerías, bóvedas y otros elementos de adorno.

aguamanil

Aguamanil

 

gargola

gargola al cementerio

Un comentario

 1 

Gracias por la explicación clara y sencilla de cómo funcionaba un aguamanil de sacristía, si cuentan con más información sobre las variantes que pudieran haber sobre él me encantaría que me enviaran información. gracias. Dios los bendiga. Memo.

mayo 14th, 2015 at 21:39 pm

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