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Feb

El Canal

   Escrito por: villalaco.net   en General

El rio Pisuerga es el recurso natural que permitió a los primeros pobladores de Villalaco establecerse y desarrollar adecuadamente su forma de vida. El rio ha sido a lo largo de la historia fuente de riqueza y suministro para su alimentación y transformación agrícola: diversos molinos aprovechaban la energía hídrica para la producción de harina, los peces del rio para comer y el agua para beber.

Los arroyos que de los páramos cercanos desembocan en el rio, servían para el riego de las parcelas anexas dedicadas a huertas y cereal. El resto del campo era de secano, a pesar de que lo atravesaba un rio, el Pisuerga, cuyo caudal cabe pensar que permitiría el riego de las parcelas que atraviesa, pero al encontrarse estas parcelas por encima del nivel del agua, no son regables y hacerlas regables requeriría una infraestructura que hasta el siglo XIX no fue siquiera planteada ya que los medios económicos no lo permitían, aunque sí los tecnológicos.

Sin los modernos sistemas reguladores del caudal, antiguamente las riadas invernales cubrirían la vega en ocasiones, asombrando a estos antiguos pobladores de la fuerza destructiva del agua, pasando después  incluso prácticamente a desaparecer el caudal coincidiendo con las épocas de estío.

La admiración por este recurso natural llevó a los primitivos pobladores celtas de estas tierras a  divinizar al rio. La simbiosis de estos pueblos celtas con su medio natural es sobradamente conocida, y así en Villalaco el rio y la abundancia de encinas y robles (quercus, árbol bueno y noble en la cultura celta), fueron los recursos fundamentales que dieron vida a estas tierras.

 Lak-e, Lag-e ó Lah-e fue una antigua divinidad indígena femenina de la Naturaleza y de las Aguas.  Este nombre es también usado como antropónimo y está presente en topónimos como la Lacóbriga de los Vacceos, Lajosa en Lugo y Villalaco en Palencia. Cuando hablo de indígena, me refiero a los pobladores celtas de estas tierras antes de la conquista romana y que se fundieron con los romanos, permaneciendo parte de su cultura adaptada y evolucionando a las nuevas circunstancias. Lo más probable es que estas tribus celtas fueran arévacos por la similitud de los restos y la  proximidad de la antigua Pallantia, la prerromana, la que en el siglo II antes de Cristo humilló a las legiones romanas, la que Estrabón llama acertadamente arévaca, hoy Palenzuela.

La aparición de una estatuilla de bronce de la diosa romana Minerva cuando se excavó el canal, a escasos metros del rio, hoy en el Museo Arqueológico de Palencia, hace pensar que hubo una continuidad por parte de los pobladores romanos en el culto divino hacia el rio como fuente de vida, el Pisuerga.

El Pisuerga  toma su nombre de Pisoraca, el antiguo asentamiento de la Legio III Macedónica. En otro capítulo profundizaré en estos temas.

 

corriente 

 

 

Escasos fueron los adelantos tecnológicos que se produjeron desde la caída del imperio romano en el siglo V. En el siglo XVIII, época de la Ilustración, comienza la construcción del Canal de Castilla como medio de transporte para comunicar la meseta productora de cereal con los puertos del mar Cantábrico. Esta colosal obra, para la época en que se hizo, quedó obsoleta en época muy temprana, ya que la invención del ferrocarril cuando todavía no se había terminado de construir, le hizo perder la importancia inicial que tuvo como medio de transporte.

El siglo XIX y la revolución industrial hizo a las autoridades  plantearse la adecuada administración de los recursos hidrológicos en las vegas palentinas, replanteando el canal de Castilla como recurso hídrico para la agricultura y la complementación con otros canales para el mismo fin, y así convertir en regadío tierras de secano, para aumentar la producción agrícola y mejorar las condiciones de vida de los habitantes de estas cuencas.

 Y es aquí cuando comienza la verdadera historia del canal que en Villalaco nace, viendose nuevamente en el agua una fuente de riqueza y desarrollo económico y como motor de la maltrecha economía de los pobladores de estas tierras a finales del siglo XIX. Según informes de la  época “las comarcas que se quieren regar son pobrísimas e improductivas, faltas de agua, y con ellas rinden ubérrimas cosechas“, pudiendose llevar con el agua la vida a una comarca desolada por la sequía y el estrago que en los viñedos hizo la filoxera en aquellos años.

En 1872 una compañía belga proyectó regar la vega de los términos de Cordovilla, Torquemada, Villamediana, Magaz y Baños y comenzó la construcción del canal correspondiente llamado de la Granja, pero por distintas causas, las obras ya comenzadas se suspendieron y la iniciativa no llegó a verse realizada.

De aquel intento, apenas quedaron el recuerdo y unas excavaciones olvidadas ya. Las demandas de los agricultores de esta comarca, sin embargo no cesan, y el interés de los distintos gobiernos por el desarrollo económico solo es perturbado por las crisis políticas sufridas en el último tercio del siglo XIX, ralentizando la construcción de infraestructuras que permitieran este desarrollo. Así, a pesar de aprobarse en 1879 la Ley de Aguas por un Real Decreto, los estudios técnicos son lentos, y no son oficiales hasta el Real Decreto del 11 de Mayo de 1900.

En estos estudios, y en lo referente a nuestro canal, quedaban todavía dos aspectos técnicos que decidir: los pantanos que en la cabecera del rio Pisuerga alimentarían este canal y el lugar exacto en el que construir el azud o presa en el que nacería.

Finalmente la obra se aprueba y se incluye en el Plan de Obras Hidráulicas del Real Decreto de 25 de Abril de 1902 sin decidir estos términos.

La descripción técnica que se hace en el Real Decreto es la siguiente:

“ – Canal de Villalaco y pantanos de Peña-Caballera, de Recozones y de Entrepeñas.- Para dar riego a 8.000 hectáreas en términos de Villalaco, Cordovilla, Torquemada, Villamediana, Magaz, Palencia, Villamuriel, Calabazanos, Baños y Dueñas, en la provincia de Palencia; derivando el canal del rio Pisuerga, cerca de Villalaco, y situados los pantanos, el primero, sobre el rio Pisuerga, en el estrecho de Peña-Caballera, el segundo, sobre el mismo rio, en el estrecho de Recozones, y el tercero sobre el rio Rivera, en el sitio llamado Entrepeñas”.

Por entonces era Presidente del Gobierno José Canalejas, quien se dirige a la Reina Regente María Cristina en los siguientes términos de la propuesta de este Real Decreto, para su sanción:

“Señora: La construcción de canales y pantanos destinados a mejorar y extender los riegos actuales promoviendo otros nuevos, no solo ofrece importancia por el aumento de riqueza que implica si no que por la variación que representa en la vida y costumbres del país agrícola, constituye también un verdadero problema social”.

A pesar del Real Decreto y de sus buenas intenciones, el Proyecto de esta obra no se redactaría hasta 1911.

El impulso final para la construcción del canal se debe a D. Abilio Calderón, por entonces Director General de Obras Públicas.

Don Abilio Calderón es la figura más relevante de la política en Palencia de aquellos años de principios del siglo XX. Desde que en 1898 consigue su primera acta de Diputado en Cortes, comienza una carrera política que le lleva a obtener distintos cargos público de importantísima relevancia. En 1903, durante el gobierno de Maura fue Director General al frente de la Administración Local. Con el nuevo gobierno de Maura en 1907 llega a la Dirección General de Obras Públicas, cargo que repite en 1913 con el gobierno de Dato y hasta 1915 en que cae éste. Dato le confía durante la crisis de 1917 el Gobierno Civil de Madrid. Sánchez Guerra en 1919 el Ministerio de Fomento y en 1922 el de Trabajo.

A través de su gestión se produce una exaltación de lo que representa a Palencia: los edificios emblemáticos que se crean es ese momento (Palacio de la Diputación, Instituto General y Técnico), las obras públicas más significativas (Puente de Hierro, Canal de Villalaco, Ferrocarril Secundario, carreteras) y la defensa a ultranza de los intereses cerealísticos y harineros provinciales.

 Casado en segundas nupcias con Dolores Manrique del Mazo, de Astudillo, no le serían desconocidas estas tierras de Villalaco. Tenemos noticias de él en el homenaje que la Diputación de Palencia rindió en 1916 a Don Salvino.

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Monumento a D. Abilio Calderón. Palencia

 

El proyecto del canal lo realizó don Pedro Pérez de los Cobos, bajo la dirección del competente Jefe de la División Hidráulica del Duero, D. Eduardo Domingo Mambrilla. El presupuesto de contrata es de 1.823.621,82 pesetas decidiéndose realizar la toma de agua en Villalaco, en vez de en el sitio de emplazamiento del molino de Astudillo, que era la otra alternativa. El terreno se consideraba rico y estaba solo a falta de riegos que neutralizasen los efectos de la sequía, convirtiéndolo en una vega feraz y productiva.

Aunque en el Real Decreto de 1902, figuraba con el nombre de Canal de Villalaco, se decidió finalmente darle el título del rey que en ese momento gobernaba (Canal de Alfonso XIII) cuando se redactó el proyecto en 1911.

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Primer Mojón del Canal Alfonso XIII

 

Como impulsor de la obra no podía faltar a los actos de inauguración D. Abilio Calderón. Los actos se desarrollaron en Torquemada, cuyos agricultores fueron durante décadas los demandantes principales para su construcción y por ser sus campos los más beneficiados por esta obra, además de ser la localidad más importante que el canal iba a atravesar.

Nada se celebró entonces en Villalaco.

El 21 de Marzo de 1915 (se van a cumplir ahora 95 años) se celebró el Acto de Inauguración de las Obras del Canal de Alfonso XIII en Torquemada.

Torquemada presentaba aquel día un animadísimo aspecto. En todos los balcones había colgaduras, y en la Plaza Mayor estaban los niños de las escuelas, llevando banderitas de colores.

El júbilo se reflejaba en todas las caras, y las calles todas se veían muy concurridas. Las Comisiones llegadas de los pueblos se iban congregando en la Casa Consistorial, donde las recibían el Alcalde y los concejales.

También llegaron políticos palentinos, Ingenieros, periodistas, otros invitados y la Banda Municipal de Palencia.

A las diez de la mañana se organizó la comitiva, que por la calle Abilio Calderón se dirigió a la salida del pueblo para esperar la llegada de los Sres. Calderón y Arroyo.

Formaban la comitiva las Autoridades locales, los Ingenieros, los demás invitados y un público muy numeroso.

A las once y cuarto llegaron los automóviles esperados y se desbordó el entusiasmo. El gentío prorrumpió en vivas a los recién llegados, las campanas tocaron a vuelo y se disparó multitud de cohetes.

En un automóvil llegaron D. Abilio Calderón, D. Enrique Alba y los Sres. Díaz Caneja, Marqués de Valdavia y D. Luis Morales, Jefe de las obras del Canal de Castilla.

Otro automóvil lo ocupaban D. Jerónimo Arroyo, D. Ambrosio Donis y el arquitecto municipal D. Jacobo Romero.

Después de los correspondientes saludos y presentaciones fueron todos al Ayuntamiento, donde hubo un breve descanso. A continuación, la comitiva se dirigió a las calles recientemente denominadas Abilio Calderón y de Jerónimo Arroyo, para descubrir las respectivas lápidas. Estas se hallaban cubiertas con la bandera nacional. Al quedar descubiertas las lápidas el público prorrumpió en grandes aclamaciones, vivas y aplausos.

Continuó la comitiva su marcha hacia las eras, lugar donde habían de comenzar las obras del canal. En un espacio muy amplio, artísticamente cercado con gallardetes y guirnaldas, se habían colocado vagonetas, raíles, máquinas excavadoras y otros útiles de ingeniería.

En el frente de dicho recinto, un paredón, pintado con mucho gusto, contenía una inscripción con la fecha del día y el nombre del canal. Remataba el conjunto el escudo de Obras Públicas. A los lados del testero había dos tiendas de campaña, una convertida en capilla, y en la otra había una mesa con el acta de la solemnidad que se iba a celebrar.

Llegada la comitiva, el Director General de Obras Públicas, Sr, Calderón, en nombre del Rey declaró comenzadas las obras del canal y dio vivas al Rey, a Castilla y a la Provincia de Palencia, que fueron unánimemente  contestados.

Luego los Sres. Calderón, Arroyo, el Ingeniero Jefe de la División Hidráulica Sr. Domingo Mambrilla y el Cura Párroco , dieron algunos azadonazos en la tierra mientras la gente prorrumpía en estruendosos vivas.

El Párroco, revestido con capa pluvial bendijo las obras y pronunció un sentido discurso. Luego se firmó el acta.

Tras la inauguración, se procedió al banquete que comenzó a la una, llenándose bien pronto todos los sitios destinados a los 160 comensales. Se celebró en el salón del teatro, que estaba vistosamente engalanado con guirnaldas y escudos de Palencia y Torquemada. Junto al escenario se había colocado un gran retrato del señor Calderón.

Reinó la más entusiasta cordialidad, y después de elocuentes brindis de los Sres. Romero, Díez Quijana, Santander, Martínez Alba (D. Enrique), Polanco, Marqués de Valdavia, Díaz Caneja y Arroyo, pronunció un discurso el Sr. Calderón.

Comienza juzgándose muy modesto para que se le tribute un homenaje, y dice que considera muy secundaria la vida política estando hecha la legalidad constitucional, y que cree que se debe dedicar toda la actividad al fomento de intereses morales y materiales.

Alude al Sr. Gamazo, para el que tiene un sentido recuerdo, y se congratula de que haya corrientes de estímulo para los representantes de Castilla.

“Por ello-exclama- nos asociamos a los hombres de otros partidos, como el Sr. Alba, que trae aquí la representación de su ilustre hermano, que labora, igualmente que nosotros, por Castilla.

Seguiremos cada uno en nuestro partido, y esto es una ventaja para vosotros, que en todas las situaciones tendréis defensores decididos.”

Habla del entusiasmo del Rey por las obras hidráulicas, que favorecen la agricultura, y tiene frases laudatorias para la Prensa, recomendándola que diga que no es justo que los pueblos se dirijan al Gobierno sin ofrecerle al mismo tiempo su cooperación decidida.

Condena la paralización de los capitales, que duermen en las cuentas bancarias de los Bancos, y cree que el resurgimiento nacional se ha iniciado, para demostrar lo cual, enumera las principales obras que el Estado llevaba a efecto en aquel tiempo.

Dedicó un cariñoso elogio al Ingeniero Jefe de la División Hidráulica, su amigo de la infancia, el Sr. Mambrilla.

Tuvo elogios para el autor del proyecto del Canal y los restantes ingenieros, y añadió que el haber dado su nombre a una calle de Torquemada, le compromete más para que su memoria, perdurable por una lápida, no pueda ser objeto algún día de comentarios desfavorables.

El discurso del Sr. Calderón fue frecuentemente interrumpido con aplausos y acogido al final con vivas y aclamaciones.

Con esto se dio por terminado el acto, que fue doble: la Inauguración de las obras del Canal de Alfonso XIII, y el homenaje a D. Abilio Calderón, promotor final de esta obra.

Ecos resuenan todavía de la brillantez del acto. Como recuerdo de él se entregaron diplomas conmemorativos a los alcaldes de los pueblos por los que discurriría el canal. El alcalde de Villalaco se trajo el que se conserva todavía en el Ayuntamiento.

 

Inauguracion Obras Canal de Villalaco2

 

 

La obra del tramo principal se concluyó en 1926. La construcción del canal proporcionó puestos de trabajo a los vecinos de los pueblos por los que atravesaba, entre ellos los de Villalaco. No se hizo entonces ningún revestimiento al canal.

El azud se construyó en Villalaco: una presa que proporcionaba el nivel adecuado a la entrada del canal. Se construyó también la casa del guarda que realizaba las labores de mantenimiento y regulación del caudal.

Se desligó esta obra de la construcción de los pantanos de Peña-Caballera y de Entrepeñas y en 1923 se terminó la construcción de la presa de Recozones, que sería la que lo alimentaría inicialmente.

Al ser el pantano de Recozones pequeño y de poca capacidad, el canal fue concebido inicialmente solo para cultivos primaverales, a falta de una mejor regulación del rio Pisuerga que hiciera posible el riego también en los meses de verano.

El canal se puso en servicio en 1926 con una longitud de 39,7 km, con un caudal en su origen, en el azud de Villalaco de 5 m3/s y una superficie regada de 4.058 Ha.

Posteriormente se fueron ejecutando las distintas acequias que constituirían la red de riego que distribuiría el agua desde el canal a las tierras de labor. Esta red de acequias quedó completa en 1945.

Entre los años 1960 y 1970 se han ido revistiendo las acequias, quedando pendiente revestir el canal. En el año 1968 se redactó el proyecto de revestimiento del Canal de Villalaco, 1ª Fase y Reparación de la Presa de Derivación, con lo que se revistieron los 2 primeros kilómetros de la cabecera del canal y se revistió la presa de hormigón con el aspecto que hoy conocemos.

Para entonces ya se habían construido los pantanos de La Requejada y de Aguilar que proporcionan el agua necesaria para el riego en los meses de verano.

Tras 75 años de funcionamiento, se dan los siguientes problemas en relación al canal:

-Fugas: el volumen que se estima que se pierde anualmente es de 24,93 Hm3 (en cabecera se derivan en campaña de riego 46,71 Hm3 en el azud que toma las aguas del rio Pisuerga. A las parcelas solo llegan 21,78 de estos). Las filtraciones se producen a través del terreno, dado que el canal va en tierras.

-Se riegan 534 Ha en precario, en la margen derecha del canal. El resto de la zona regable (3.996 Ha) está situado en la margen izquierda del canal.

-El camino de servicio se encuentra en mal estado.

-El edificio de la toma  está muy deteriorado.

-Hay acequias en mal estado.

-Hay pasos del canal en mal estado.

-No se conoce el caudal entrante en el canal (falta vertedero de aforo)

-Es necesario reparar las secciones del canal actualmente revestidas.

-Falta acondicionar las 12 almenaras de compuertas existentes en el canal.

Las Obras de Reparación y Modernización del Canal de Villalaco que se proyectan a partir de 2006, evitarán las pérdidas de agua que sufre esta infraestructura hidráulica. Además permitirán la modernización de la zona regable, al mejorar el suministro de agua en las parcelas.

Los trabajos beneficiarán a una población de 14.000 habitantes y supondrán un ahorro anual de 25.000.000 m3 de agua al año, es decir el equivalente al consumo mensual de agua de una ciudad de 3,3 millones de habitantes (10 veces el consumo mensual de una ciudad del tamaño de Valladolid).

Para ello el presupuesto de financiación se estima en 19.431.393 € financiados por el Ministerio de Medio Ambiente.

Las obras actualmente se están finalizando. El esfuerzo por parte del estado por esta mejora redundará en beneficio para esta comarca.

El canal, que hasta la fecha llevó el nombre de Alfonso XIII, ha recuperado oficialmente el nombre que se le dio originalmente en 1902, el de Canal de Villalaco. Quizás haya llegado el momento de reivindicar y proponer que los actos de inauguración de estas obras se celebren ya de una vez en Villalaco.

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2 comentarios

carlos herrera
 1 

? Quien fue el ingeniero jefe durante los años 1960-1970 ?

enero 8th, 2012 at 21:02 pm
 2 

Buenas:

He revisado mis notas y me figura como Ingeniero Director de la Confederación Hidrográfica del Duero en 1967 a don Juan Jesús Torán, No se si se refiere usted a este puesto o no. Saludos Cordiales

enero 12th, 2012 at 23:52 pm

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