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oct

El Conjuratorio

   Escrito por: villalaco.net   en Iglesia

Situado sobre la puerta de entrada, en la fachada principal, bajo la espadaña y enmarcado por el arco del pórtico de la Iglesia, hay un balcón al que se accede desde el “Coro”. Este balcón es el llamado Conjuratorio.

fachada principal y conjuratorio

fachada principal y conjuratorio

Desde aquí, en otros tiempos, el sacerdote lanzaba conjuros contra las plagas y tormentas o realizaba distintos rituales propiciatorios como la bendición de los campos.

Esta antigua práctica, ya en desuso, trataba de alejar el mal que podían engendrar los elementos atmosféricos sobre la feligresía, indefensa entonces ante la fuerza del rayo, el viento, la tormenta, el frio o la nieve.

Por extensión, el mal podía venir también en forma de inundaciones o riadas que anegaban los campos, o también de enfermedades, como la peste, que diezmaban la población. Pero también podía llegar en forma de sequía y entonces, aparte de las rogativas habituales que se celebraban en la Iglesia, también se conjuraban los elementos atmosféricos para la protección de las cosechas, único medio de subsistencia para la población en otros tiempos.

Por ello, desde la Edad Media, toda Iglesia que se preciara de cierta relevancia disponía de Conjuratorio y su uso era a discreción del párroco de turno.

Hoy en día, los conjuratorios están completamente en desuso, y más aún, ni tan siquiera figura ya esta palabra en el Diccionario de la Real Academia.

El conjuratorio de la Iglesia de Villalaco sirve ya solo para refugio y vivienda de palomas y lechuzas, y depósito de elementos de la iglesia en desuso, como el tenebrario y el facistol del coro, que al estar a la intemperie, se han perdido completamente.

Puede que alguien recuerde todavía la oración popular conocida como “Tentenublo” (Detente, nublado):

Tentenublo, tente en ti, no te caigas sobre mí; guarda el pan, guarda el vino, guarda los campos, que están floridos.

Esta oración, asociada a los rituales del conjuratorio, junto con el toque especifico de campana para ahuyentar las tormentas, protegían a la población del mal que sobre ellos se cernía y atemorizaba. Este mal viajaba por el aire.

Y por el aire viajaba la langosta, una especie de saltamontes volador que forma enjambres, desplazándose y devorando los campos por donde pasaba. Por ello también se la conjuraba desde el Conjuratorio.

Quizás algún lector que esté leyendo estas líneas se pregunte qué es la langosta y qué tiene que ver con Villalaco y su Conjuratorio.

Las plagas de langosta son hoy todavía un mal endémico en países sin recursos y poco desarrollados.

Es por ello que allí donde la langosta es autóctona, la falta de control provoca que se conviertan en plagas, como en África. Estos enjambres pueden cruzar el mar y llegar a la península, por eso de forma periódica y cada cierto número de años escuchamos noticias de estas plagas, que pueden cruzar el mar Mediterráneo y llegar a la península, como ocurrió en el pasado año 2004.

Pero resulta que aquí en la península hay una variedad de la langosta que resulta ser una de las especies más dañinas entre ellas, se trata del Dociostaurus maroccanus, endémica en la península Ibérica. Uno de sus lugares de reproducción está situado en la comarca aragonesa de Los Monegros y requiere que continuamente se esté vigilando y actuando para tener bajo control el crecimiento de los enjambres.

En España, la primera plaga de langosta de que se tiene noticia fue alrededor del año 1040. Más tarde, en tiempos de Felipe II, cuentan las crónicas que varias plagas empobrecieron la población. La langosta no sólo había comido los frutos de la tierra sino que, habían muerto los ganados porque la hierba estaba emponzoñada; vestidos y ropa de casa acrevillada e roída de langosta; no se podía comer en las ollas porque se introducían en ellas; las aguas de los pozos destruidas y los ganados al beber morían. Suplicaba la gente que “se les concediese lugar para poblar o remedios para frenar la plaga”.

Así cuentan las crónicas del siglo XVI sobre las plagas de langosta, y también que provocaron desde la antigüedad plagas que trajeron carestía, hambruna y muerte, una desolación total.

Por eso en 1870 fueron declaradas oficialmente como “Calamidad Pública”.

Puede ver el lector que algo que hoy nos suena extraño y ajeno, no lo era para los antiguos habitantes de la península, y cuando todas las técnicas que entonces disponían fallaban, en el desespero, se recurría a lo que fuera,…. ¡A LOS CONJUROS!

Cada localidad recurría a un santo para la protección contra estas plagas. Santos protectores son Santa Catalina, San Gregorio Nacianceno, San Antonio, San Agustín………. Pero si hay un santo especialmente protector contra las plagas de langosta es San Gregorio Ostiense.

Decíamos anteriormente que en la Edad Media fueron muy frecuentes las pestes. Incluso se habla de la gran peste. Pero en realidad fueron muchas las que hubo. Eran tiempos de cultura teocéntrica, y las pestes se interpretaban como castigo de Dios. Se acudía a los Santos para obtener su protección y hasta se les asignaba la protección de alguna peste especial. Como San Gregorio de Ostia, al que se acudía como abogado contra la langosta.

En cuanto a San Gregorio de Ostia o San Gregorio Ostiense, que es menos malsonante, no consta de él ni la patria, ni los padres, ni su primera educación. Pero muy buena debió de ser, y muchas sus cualidades personales, por los altos cargos a que fue elevado. Se sabe que entró muy joven en la Orden de San Benito, en el monasterio de San Cosme y San Damián de Roma, y ya desde su noviciado brilló por su ciencia y su virtud. Todos auguraban que ornaría de gran honor la Orden benedictina. Pronto se verificó el vaticinio, pues los rápidos progresos que hizo le merecieron el concepto de docto y de santo.

Murió el abad de San Cosme y San Damián, y todos le eligieron como sucesor. En vano se excusó por todos los medios que le sugirió la humildad, pues, convencidos los monjes de las cualidades de que estaba adornado Gregorio, insistieron en la elección hasta conseguirlo.

Desempeñó el cargo con tanto celo, prudencia y suavidad que pronto la disciplina monástica brilló en el monasterio, debido a sus sabias exhortaciones, a sus muchas virtudes y a sus edificantes ejemplos. Pronto cundió su fama por Roma.

El Papa Juan XVIII le pidió una más estrecha colaboración, y lo nombró cardenal y obispo de Ostia, una de las llamadas diócesis suburbicarias de Roma, para las que el Papa designa personas de mucha confianza y consejo.

Le encomendó además el cuidado de la biblioteca apostólica, cargo que desempeñó con acierto y sabiduría.

Cuando así brillaba en Roma San Gregorio, ocurrió en España una terrible plaga de langosta, que asoló totalmente las actuales provincias de Navarra y La Rioja. El Papa lo envió a Navarra como legado suyo y posteriormente pasó a Nájera (La Rioja). Esta ciudad era por entonces la capital del reino de Navarra.

Empezó a darse a conocer plenamente haciendo prodigios entre la gente y librándoles de la plaga de langostas. Gracias a este milagro y a su labor entre la gente sencilla y humilde, se granjeó la amistad y el cariño de los habitantes del reino de Navarra.

La suerte más grande que tuvo Gregorio fue su encuentro providencial con Domingo de la Calzada. Una vez que conoció sus cualidades, no dejó nunca que se separase de él. Le era de gran ayuda en el camino que habían emprendido ambos hacia la santidad. Gregorio le enseñó a Domingo esta senda con su ejemplo. Y gracias a él, Domingo llegó a ser santo con el nombre de Santo Domingo de la Calzada.

Los cinco años que habían durado sus grandes trabajos, continuos sacrificios e incesantes fatigas, debilitaron totalmente su salud. Cayó enfermo de gravedad y se retiró a Logroño.

Recibió los últimos Sacramentos entre transportes de amor, y con edificación de todos, y fijando los ojos en el cielo, fue a descansar en los brazos del Padre Celestial el 9 de mayo de 1044.

Son célebres las imágenes de San Gregorio Ostiense en Logroño, Calahorra y Murillo de Río Leza; al igual que la ermita de San Gregorio en la Ruavieja de la capital riojana.

Pero sobre todo, la grandiosa basílica de San Gregorio Ostiense en la cumbre de Piñalba, término de la villa de Sorlada, (Navarra), donde fue enterrado su cuerpo y desde donde, a lo largo de los siglos, seguirá saliendo en todas direcciones la reliquia de la cabeza, dentro de su efigie de plata, por la que era pasada el agua de San Gregorio para los campos en flor. Tanto que quedaría en el idioma español como un adagio: “Andas más que la cabeza de San Gregorio”.

relicario san gregorio

urna relicario de san gregorio

Me he entretenido en contar la vida y milagros de San Gregorio Ostiense y si esto parece de poco interés, la importancia de conocer su figura viene a raíz de encontrar, entre otros legajos depositados en el archivo parroquial de Villalaco, un exorcismo manuscrito y otro impreso de San Gregorio Ostiense contra la langosta.

Y es por ello que he querido unir este hallazgo con la explicación del Conjuratorio, puesto que sería desde allí desde donde se realizaría el exorcismo contra la langosta.

Del exorcismo impreso he extraído el grabado de San Gregorio Ostiense, que aparece rodeado de langostas, combatiéndolas con la fe:

san gregorio ostiense siglo XVIII

san gregorio ostiense. siglo XVIII

Y del manuscrito, probablemente del siglo XVIII, he extraído solo el comienzo:

manuscrito siglo XVIII

Es como si la langosta estuviera guiada por un espíritu diabólico al que solo se puede combatir mediante un exorcismo. Esto no es más que la expresión de la lucha contra el maligno, algo que practica el cristianismo desde sus orígenes y viene de tradición judía. Ya el Antiguo Testamento nos habla de la plaga de langosta contra el faraón de Egipto en tiempos de Moisés, y la manifestación del maligno llevado por el aire en forma de langosta, es judía también.

He comentado antes que cada localidad tenía su santo protector contra plagas, pestes y otros males. Citaba a San Gregorio Ostiense, a San Antonio, San Agustín, San Gregorio Magno, Santa Catalina, y así una larga serie de santos a los que se recurría en caso de calamidad.

En la nave de la Epístola de la Iglesia de Villalaco hay un altar sobre el que se prolonga un retablo del siglo XVIII. Es el altar de la Virgen del Rosario. Este retablo fue modificado a principios del siglo XX para acoger las nuevas imágenes de San José, San Isidro y la Virgen de Fátima, surgidas las tres de la fabricación en serie en escayola, más naturales y realistas, pero sin valor artístico. Estas imágenes en escayola sustituyeron a las tallas que contenía originalmente el retablo. El retablo fue modificado para poderlas encastrar, repintando de purpurina y penosamente realizado.

Los nichos de la calle inferior contenían a Santa Lucía, la Virgen del Rosario y San Gregorio en ese orden. Sobre ellos, San Antonio en la parte superior.

La Virgen del Rosario, imagen de vestir también del siglo XVIII, se trasladó sobre el altar de las Ánimas y Santa Lucía y San Gregorio fueron colocados sobre la parte superior de los pilares de este retablo, pasando a quedar prácticamente desapercibidos y olvidados.

El conjunto original de este retablo lo componían por tanto tres de los santos protectores más populares (Santa Lucía, San Gregorio y San Antonio) y la Virgen del Rosario.

Y así hemos encontrado ya el nexo entre San Gregorio, la langosta, el exorcismo y el Conjuratorio, que es la devoción a San Gregorio en Villalaco, de la que ya no queda más que su imagen y el exorcismo.

La langosta ya no es hoy un problema para los agricultores, así que San Gregorio ya no está de moda, y su talla dieciochesca ha sido sustituida por la moderna y realista imagen en escayola de San Isidro Labrador, que es ahora quien vela por las cosechas en Villalaco. Los conjuros han sido sustituidos por la bendición de los campos con agua bendita cada 15 de Mayo y el Conjuratorio se ha clausurado.

Pero si alguna vez lo necesitamos, no nos olvidemos de él y pidamos a San Gregorio que nos proteja de todo mal que nos llegue por el aire, que en la Iglesia de Villalaco se guarda su recuerdo.

san gregorio. parroquia villalaco

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